Hoy nos esperaba un largo día por delante con una sola
misión: recorrer todos los rincones de la isla de Skye. La cosa no pintaba
bien, la densa niebla acompañada de lluvia no presagiaba nada bueno.
Pero sorprendentemente el cielo se abrió cuando llegamos a nuestro primer
destino, Neist Point, donde dicen que se contemplan las mejores vistas de la
isla. Caminando por una pequeña ruta alcanzamos el faro rodeado de altos y
escarpados acantilados.
Tras una breve parada para comer, serpenteamos con el coche por
las diminutas carreteras de la isla hasta alcanzar la costa este, por la que
subimos parando en infinidad de sitios recomendados: montañas, miradores,
playas, cascadas… Un repertorio casi infinito de bonitos paisajes a lo largo de
toda la isla. Un lugar impresionante.
Hoy ya se notaba más frío, que acompañado por un viento
helado hizo que la llegada al cálido albergue de Uig fuese de lo más
reconfortante.
Alrededores de Neist Point
Leac Tressirnish
Por la costa este de Skye
Kilt Rock
Playa de Staffin
Quiraing