Hoy entramos por fin en el Distrito de los Lagos. Y nada
mejor para empezar que darnos un paseo en barco, así que en Coniston alquilamos
un pequeño bote con motor eléctrico y navegamos por el lago de la localidad,
donde demostramos nuestras dotes marineras hasta que se paró el motor y tuvieron que venir a
rescatarnos, remolcarnos y volverlo a arrancar. Tras un pequeño paseo por el
pueblo –no da para mucho- paramos a comer en un idílico entorno, bajo un gran
roble y rodeados de juncos y patos salvajes al pie del lago.
Por la tarde nos
perdimos por las callejuelas de Ambleside, que estaban atestadas de gente –tampoco
da para mucho- y llegamos a nuestro albergue en Grasmere, al pie de las
colinas. Aquí pensábamos hacer una minirruta por los alrededores, pero empezó a
llover y nos resultó imposible. Esperamos que mañana salga el sol para poder
hacer senderismo por los lagos.
Navegando por Coniston Water
Picnic al borde del lago