Martes, 13 de Agosto

Salimos rumbo a Edimburgo con las pilas cargadas. De camino paramos en Killiecrankie a contemplar las hoces del río Garry. Muy cerca de allí se encuentra el pequeño pueblo de Pitchlory, muy arreglado y pijo. Y sin más demora llegamos a la capital de Escocia, donde en agosto se celebra el mayor Festival cultural del mundo. La verdad es que es impresionante la oferta de espectáculos que te encuentras. La guía del Fringe, el festival alternativo, es tan gorda como una guía de teléfonos. Nos dimos una vuelta por el centro hasta la Royal Mile, donde decenas de grupos de teatro amateur se muestran en la calle vendiendo su espectáculo. El ambiente es muy loco y especial. Comimos en la zona de Underbelly, un lugar donde volveríamos, casi sin querer, una y otra vez.
Llegamos a nuestra Guest House, donde estudiamos el programa para hoy. Nos decidimos por el show Fright or Flight, que se representaba en el Assembly Roxy, un antiguo almacén reconvertido en teatro. La obra estuvo muy divertida, excéntrica y con números acrobáticos realmente difíciles. Después nos fuimos paseando buscando algún pub donde tomar una cerveza y llegamos hasta The Captains Bar, un bar con un ambiente muy especial donde se reúnen músicos aficionados a tocar y cantar canciones tradicionales. Estuvimos disfrutando de la música, la cerveza y la sidra y nos fuimos de nuevo a Underbelly, donde cenamos antes de coger el bus de vuelta a casa.
 Killiecrankie
 Casas en Pitchlory
 Actuación callejera en Royal Mile
The Captains Bar

Leave a Reply