Amaneció frío y ventoso, muy otoñal, un día ideal para
visitar Fountains Abbey, unas famosas ruinas de una impresionante abadía cerca
de Ripon. Además de la abadía, también se puede visitar un antiguo molino
medieval, unos jardines acuáticos y un parque donde viven algunos ciervos. Allí
pasamos toda la mañana.
Por la tarde nos acercamos a York. Grandes atascos a la
entrada y a la salida. Lluvia. Viento. Las hordas de turistas que visitaron el
castillo de Edimburgo se trasladaron todas aquí. La catedral, motivo principal
de la visita, cierra a las 4:30. Nosotros llegamos a las 4:31. No nos salió una
a derechas. Y aún así, es de justicia reconocer que se trata de una ciudad
medieval muy bonita, con estrechas calles repletas de casas combadas y fachadas
tradicionales. Una visita imprescindible.
Fountains Abbey. Interior
Fountains Abbey. Exterior
Subiendo a la iglesia de Santa María
Ciervos pastando
Por el camino
Shambles. York
Animada calle de York