Cerca de Inverness encontramos un lugar mágico apenas
anunciado. Se trata de las Clava Cairns, un asentamiento de enterramientos
neolíticos en medio de un bosque, todo ello muy espiritual. Hoy nuestra
ruta nos llevó por pequeños pueblos medievales con casas de piedra que al ser
domingo se encontraban casi sin gente. Después de una pequeña parada para
contemplar las playas desiertas de Nairn, pasamos por Forres y Elgin, y casi
sin darnos cuenta nos metimos de lleno en la Ruta del whisky de malta.
Atravesamos campos de cebada amarillos que contrastaban con el intenso verde de
los prados y bosques cercanos.
Después de comer, y ya que estábamos rodeados de
destilerías, nos acercamos a visitar la de Glenfiddich, que además de un tour
muy interesante por sus instalaciones, nos ofrecieron una cata de sus whiskies
de 12, 15 y 18 años. Con el frío que hacía nos vinieron muy bien.
Llegamos a Crubenbeg House, nuestro B&B, que resultó ser un
sitio genial, y finalizamos la jornada dando un paseo hasta unas cataratas cercanas.
Enterramientos neolíticos de Clava Cairns
Campos de cebada a la espera de convertirse en whisky
Playa de Nairn
Forres
Elgin
Por la destilería de Glenffidich
Alambiques de la destilería de Glenffidich