Día de jardines, árboles y plantas. Entramos triunfalmente
en Cornualles bajo una intensa lluvia que estuvo luchando contra el sol durante
toda la mañana. Llegamos al Eden Project con la incógnita de saber qué era lo
que nos íbamos a encontrar, pero realmente mereció la pena. Es un lugar difícil
de describir, con cápsulas futuristas inmensas haciendo de invernadero para
selvas tropicales y bosques mediterráneos, intercaladas con obras de arte,
jardines, huertos, talleres para niños, tiendas de productos orgánicos, flores…
El sueño fastuoso de un hippie ecologista reconvertido en parque temático
sacaperras. Aprovechamos para probar nuestro primer Scone cornuallés, que además
de ecológico estaba muy bueno.
Ya por la tarde, siguiendo la misma línea y con la salida
definitiva del sol, visitamos The Lost Gardens of Herigan, con la intención de
contemplar las esculturas de Woodland. Además de jardines y huertos, paseamos
por bosques con plantas enormes y estanques de ensueño.
Y finalmente, cansados pero satisfechos, llegamos a Newquay,
donde nos quedaremos a dormir un par de noches. 
Eden Project por fuera
Eden Project por dentro
Entre las flores. Lost Gardens of Herigan
Mujer de musgo. Escultura de Woodland
Puerto de Newquay